Blogia

sexos y fobias

¿A que hemos cambiado para mejor?

Las mujeres hemos pasado de ir en pareja al servicio a ir en tropel a los museos y ambas actividades sin dejar de hablar. Porque al servicio,las señoras no vamos a enseñarnos el último modelo de bragas,sino a comentar lo que no queremos que oigan los otros comensales. Lo que no tengo muy claro es por qué vamos en manada parlanchina a los museos, paseando ligeramente la mirada por el título y la figura del cuadro y pasando inmediatamente a efectuar nuestro comentario, que creemos brillante, a nuestra acompañante y, a renglón seguido, continuar con la deriva de la conversación.

Luego trataremos de deslumbrar a nuestra pareja, familiares y vecinos con nuestra intensa actividad cultural y quejándonos de las basuras que hay en televisión e instando a nuestra prole a que vayan a visitar la exposición que es tan bonita.

Hemos pasado del té con pastas y palomitas de anís de nuestras madres y abuelas a asistir a cualquier ciclo de conferencias, presentación de libro o concierto porque está bien visto aparentar ser culto, y consumimos cultura como antes calorías. De ahí, que las mujeres maduritas ahora estemos delgadas y juveniles y patinadas de cultura a la par que de caros maquillajes.

Y además, en nuestra mesita de noche nunca, nunca falta un Código Da Vinci

Preguntas en la intimidad

¿Te ha gustado? Pregunta que hacen ellos después de un buen polvo.
¿ Te ha gustado? Pregunta que hacemos nosotras después de habernos pasado la mañana guisando.

¿Cuándo fue la última vez que te vino la regla? Pregunta que hacen ellos antes de un, lo que se supone será un buen polvo
¿Cuándo fue la última vez que me vino la regla? Pregunta que nos hacemos nosotras antes de ir al ginecólogo.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¿Me quieres?
Pregunta que nosotras necesitamos hacer
Pregunta que ellos no hacen jamás .
Pregunta que yo me hago. ¿Y por qué la hacemos?.
La verdad es que no lo sé muy bien. ¿No somos tan listas? ¿No decimos siempre que a nosotras es muy difícil engañarnos, que nos damos cuenta enseguida si tienen algo por ahí?. Claro que cuando nos damos cuenta que nuestro chico está volandrón, rara vez hacemos la preguntita original y la sustituimos por una así, como la que no quiere la cosa: Amor, ¿Has tenido algún gasto extra en la última semana?. No, lo digo porque he visto un bajón en la cuenta corriente. Y por supuesto ya no vuelve a ir una chaqueta o pantalón al tinte sin ser revisado hasta el forro. A veces, incluso, nos haría ilusión encontrar algo que nos justificara el ir a darle un buen revolcón a la visa, subirnos en unos tacones, subirnos la falda , e ir a comprobar si seguimos subiendo “la libido” de algún tío bueno que nos llame reina mía. Y, a éste sí, preguntarle: ¿Me quieres?.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¿Dónde está el hielo?
¿Qué hombre no nos ha preguntado semejante acertijo?
¿ Y quién de vosotras se ha podido resistir a la tentación de responder?.-En el horno a mano derecha, cielo.
¿Os imagináis a una de nosotras por la mañana temprano y a la carrera preguntarles?-Cariño, ¿Dónde están mis bragas?. Me miraría con cara de buho y ni siquiera se acordaría que fue él quien me las quitó la noche pasada. Claro que, puestos a recordar, igual no fue la noche pasada. ¿O quizás fué la semana pasada?. Da igual, deja, ya busco yo las bragas